miércoles, 22 de marzo de 2017

¿Y qué pasa cuando te devuelven la noche?

Recientemente he tenido la oportunidad (bendición) de pasear, entiéndase: caminar, por las calles de Madrid de noche. Solo pienso: ¿Y qué pasa cuando te devuelven la noche?




Te devuelven la capacidad de pintar fluorescente en medio de la oscuridad.

Te devuelven la picaresca de alucinar con la caricia de asfalto.

Te devuelven las pisadas de las musas.

Te devuelven la pasión de la nada.

Te devuelven el ángel del deseo.

Te devuelven la sorpresa de la nocturnidad.

Te devuelven la oportunidad de jugar en medio de la nada, con nada y sentir todo.

Te devuelven el sentir.

Te devuelven el lado inhóspito de tu vida posible.

Te devuelven la confianza del niño que camina sobre la nada y recorre el todo.

Te quiero devolver la noche.


jueves, 16 de marzo de 2017

Mes 1

Y comienzas a aprender a caminar, de nuevo.

¿Qué se extraña? Lo extrañable.

Y es absurda la confianza que te manifiestan todos. Y ni en tus mejores ilusiones puedes predecir cuánto te aman, cuánto, y qué extrañan de ti.

Comienzas a prescindir de todo, porque has prescindido de todos.

Redescubres que hablas muy deprisa. Descubres por tus propios ojos que estabas en una burbuja de alquitrán.

Empiezas a desempolvar los sueños y reciclar los deseos.

Aprendes a pedir de una cosa a la vez.

Rescatas la dignidad que hay en cada detalle de la vida.

Y sí, son frases en retazos porque todo está en retazos.

Respiro.

Es esta paz.