martes, 9 de mayo de 2017

No estoy

Porque hay guerra afuera y solo es reflejo de la que llevamos por dentro. Haciendo un ejercicio necesario de aprender a decir, "¡No!", hago mi tarea liberado de esta semana diciéndolo y poniendo puntos a frases cortas y necesarias.

No estoy para palabras a medias.
No estoy para quien no desee ser feliz, y trabaje por ello cada segundo de su vida.
No estoy para quien no se muestra tal cual es; con bordes de oro y costuras de rasgados.
No estoy para quien no entiende la sencillez.
No estoy para quien no sepa a café: cálido, dulce y fuerte.
No estoy para el que no pide perdón a tiempo.
No estoy para el que mira sobre el hombro, desconociendo la acera con la que se tropezará.

No estoy para quien no está.

Texto en construcción

Aunque no está en contexto, quiero dejar esto como un apunte mental, que necesariamente debo seguir trabajando. 

APUNTES

Un novio espera a su novia en la esquina.
Una pareja de ancianos sube las escaleras del Metro tomados de la mano.
Unas niñas se comen a besos al cruzar la calle.

Madrid es una ciudad hermosa,
una ciudad para amar.

Y para quienes nos hemos distanciado de esto de amar en pareja pudiera ser una daga filosa que atraviese nuestra alma.

Trotando por el parque el Retiro me he deslumbrado viéndolos besarse y masoquistamente me he maravillado en la capacidad que tiene el ser humano para amar, en lo deseable que es poder compartir el caminar.


Y aquí yo...

Me he descubierto más enamorada y embelesada por lo extraordinario que es amarnos, mirarnos, soñarnos, ilusionarnos, así en primera persona del plural, en presente simple; pasando por alto si son niño-niña, niña-niña, niño-niño; así andamos.

No creo que haya “tiempos”, ni “formas” “correctas” para AMAR creo profundamente que es un continuo intentar.

Me preguntó un amigo ¿Pero, qué es indispensable para ti en esa persona? Me quedé muda y respondí un montón de sandeces, pero, creo que puedo decir no hay nada indispensable; no sé si preocuparme o alegrarme; no sé, creo que hay que seguir pensándolo. No puede ser de otra forma, estamos hablando del amor, hay que dedicarle su tiempo. Hasta tanto solo digo que valga la pena así sea solo un beso en una tarde, que dure solo el tiempo para que haga crecer el alma, que sea incomprensible, que cargue tu mirada de nobleza, a eso se me parece el amor.
Y no sé si tendré que conquistarte, no sé si nunca llegarás, no te conozco y ya quiero ser una mejor versión de mi para ti.