“Maestra vida, te da y te quita, te quita y te da” Rubén
Blades
Un día regresaba de un día maravilloso y lloraba, no
entendía cómo estaba tan enamorada, tan agradecida y tan querida.
Quizás no teníamos los ojos preparados para vernos antes.
Me quedo tocada porque el terreno que hoy riego sufrió el
destrozo del arado y el regado con lágrimas muy amargas.
Y me ves hoy aquí sentada conmigo intentándolo hasta que nos
salga.
¡Qué grande es la vida!