lunes, 31 de julio de 2017

Por sus frutos, es una guerra

«Por sus frutos los reconocerán» (Mt 7,20)

La historia está lejos de ser un guión escrito, pareciera más bien una suerte de retazos de papel que son entretegidos con hilos de memoria.

Quiénes han estado inmersos en momentos cruciales de la historia quizás tenían fuera de vista el título que les colocarían a los tiempos que vivieron... Dudo que el dinosaurio supiera que pertenecía a la prehistoria.

En un ejercicio de atrevimiento me permito calificar el momento que vivimos los venezolanos como una guerra. Mi sentencia es atrevida pero, no infundada.

Por sus frutos: vivimos una guerra.

Si se siembra el odio en el discurso: vivimos una guerra.
Si hay ustedes y nosotros: vivimos una guerra.
Si se destruyen los puentes y las calles: vivimos una guerra.
Si hay huérfanos por padres y madres asesinadas a diario: vivimos una guerra.
Si hay hambre y se desayunan penurias: vivimos una guerra.
Si dejó su tierra y partió huyendo al extranjero: vivimos una guerra.
Si hay un joven con un disparo en la cabeza: vivimos en una guerra.

Mis hermanos chavistas dirán que es «la guerra económica», yo digo que guerra es guerra.

Silencio para escuchar las detonaciones: las físicas en la calle o el corazón que explota a diario.