Comenzaré por compartir el hallazgo de todo esto: es justamente, esa gente, LA QUE NUNCA HA HECHO NADA. Y lo digo en alta sostenida porque son mis 20 minutos de queja.
Mi decoración navideña tiene una sola semana y ha recibido ya quejas y demandas, justo de esas personas que nunca han puesto ni una bambalina. Algunos tenemos esa hermana que te cuestiona hasta cómo saludas a tus padres y es justo ella quien deja mucho que desear en la relación familiar. O ese amigo que quiere gerenciar tu vida mucho mejor de lo que administra la de él.
Se me acabaron los 20 minutos de la sana queja. Comienzan los 20 del auto consejo: el amor es ciego, pero la compasión tiene vista de rayo láser y mira más allá de las actitudes necias. Ve que las críticas son producto de sus carencias no de las tuyas, así que no agarres lo que no es tuyo.
