Estar un tiempo a solas me ha permitido descubrir muchas
cosas que no me gustan… Pues, aquí el ejercicio del exorcismo personal:
...
Intolerante a la superficialidad que crea tantos
patinadores de oficio sobre livianas capaz de nada congelada. Capas que con espontaneidad
se quiebran ante el golpe de la
franqueza y el tiempo.
Intolerante al público de pasillo.
Intolerante a la ingratitud en cantidades industriales.
Intolerante al que desdeña lo que no ha sido capaz de vivir.
Intolerante a las decisiones definitivas y monolíticas esas
que vienen bajo el título de la “LAAAA SOLUCIÓN” a sabiendas que la solución es
un ejército tamaño pulga de soluciones y medidas.
Intolerante a la poca valoración y aceptación que tiene lo
inacabado, el intento y lo experimental, porque en el intento ya está el tesoro
del triunfo y la vida.
Intolerante al que con su llaga quiere llagar al alma sana
que le extiende su cura.
Intolerante al deseo inaudito del NO cambio.
Intolerante al anhelo
del logro sin esfuerzo.