viernes, 22 de junio de 2018

Lo impostergable


Después de tantas imágenes motivacionales solo nos queda preguntarnos ¿Y la felicidad pa’ cuándo?

Apelando a la “lógica” argumentamos con estupor que cómo la gente se casa, tiene bebés, viaja, se toma unas birras estando en Venezuela o de emigrante “con lo pelúa que está la vaina”.  Pues, estos fueron los tiempos que “nos tocaron vivir” , así como otros les tocará la guerra nuclear.

Soy una mujer de fe y solo digo que: Jesús no dejó de degustar el vino de la última cena y dejar allí su sangre a sabiendas de que horas después sufriría el látigo de la injusta muerte.

El vivir  es impostergable:

Amarnos y dar frutos.

Reírnos de las tonterías del día. Y en el caso de mucho de nosotros hacer los chistes más ácidos de las realidades más subyugantes.

Refrescar la garganta con una cerveza, si se puede.

Luchar sin tener victorias aseguradas.

Enamorar y enamorarte.

Porque no hay condiciones idóneas, la vida no se cultiva en cápsulas de petri sino crece en la tierra entre sus nutrientes e impurezas.

Que el dedo sirva menos para señalar y más para recoger una lágrima que resbala por una mejilla agrietada, para apuntar al cielo mientras cantamos un ritmo puyuo, para comernos la gota del chocolate sobrante o para probar la salsa de mamá antes de que te dé con la paleta.

Es impostergable el erizarse, la sonrisa, el crecer, el abismo en el estómago, estos no entienden de condiciones política ni económicas.

Mientras, vamos a combatir un rato más, amarnos más, hasta que las cosas salgan como deseamos.



2 comentarios:

  1. Así es querida Yasu,mientras te leía, me imaginaba ese personaje de la película "La vida es Bella", que mientras caminaba hacia el lugar donde lo fusilarían, sonreía y marchaba imitando a los militares, para hacer reír a su hijo... creo que a pesar de lo que vivamos, somos felices si asumimos la vida con buena actitud. Decía mi bisabuelo "El que se cree feliz, es el único feliz" Te quiero manita!

    ResponderEliminar
  2. Alegría y optimismo, ánimo, valor y sin miedo, una sonrisa ante la calamidad... Allí está la recompensa. Hay que sumergirse en la vida, cero quejas y más trabajo, así se lucha, así se hace una patria. Con el estrés que se tenga que lidiar ante la circunstancia pero con la esperanza y el gozo ante la existencia. De esto saldremos con esfuerzo y cambio de mentalidad. Ya despertaremos del mal sueño y haremos realidad lo que anhelemos de corazón. Que el Señor nos haga desear lo que Él mismo nos quiera regalar. Un abrazo fuerte querida amiga.

    ResponderEliminar