Me está costando mucho escribir, mientras muchas ideas me van dando vuelta en el cabeza. Está sucediendo demasiado en este año 2020 que pareciera ser un siglo. No quiero caer en lugares comunes y quiero ser franca. Este año catastrófico, que nos ha puesto a prueba, que nos ha revuelto tanto, me ha dado la posibilidad de tener tiempo, de remover la tierra y va dando frutos.
¡Me he mudado!
Una amiga, muy querida, me decía: ¡Estamos agarrando como hobby esto de mudarnos! Ciertamente, hemos tenido que
hacer, desempacar y rehacer tantas veces estas maletas que ya vamos tomando pericia.
Vamos descubriendo que lo importante es lo que vamos dejando en los lugares que
hemos habitado. Podemos vivir con pocas camisas, con unas cuantas ollas y con
muchos desayunos compartidos con gente amada.
¡Tengo plantas nuevas! ¡Cuánto nos enseñan los seres vivos! Me dan la bienvenida al día con sus hojas verdes y brillantes, pero, he tenido que aprender qué les hace bien a cada una, si necesitan poca o mucha agua; porque los excesos de unas pasan como carencias para otras. Cada una me va dando señales día a día del bienestar o malestar que experimentan; para percibirlas debo dedicarles tiempos. Después de todo, todos los seres vivos: humanos, animales y plantas no somos tan distintos. Si relees este párrafo estas mismas observaciones aplican a las personas.
Seguimos pintando historias...

Graaaaande!! Tal como lo escribes, tuuuú vas dejando huellas bonitas por todos lados... Y las continuas hasta en la distancia! Te mando abrazos! Dios te bendiga!!
ResponderEliminar